Abandonamos Utah para penetrar en el desierto de Arizona. Kilómetros de llanura decorada por bajos y secos arbustos, única compañía en el horizonte de las rectas infinitas que trazaban nuestro recorrido hasta los bosques del Kaibab. Es impactante el cambio de paisaje des del marrón del desierto hasta el verde del bosque, lo que ameniza un trayecto de 3 horas que se nos hizo cortísimo.
El borde norte del gran cañón del Colorado es la parte menos turística y más tranquila, por ello súper recomendable si buscáis tranquilidad. A diferencia, el South Rim está abarrotado (veremos que nos encontramos) por lo que los amables trabajadores del camping North Rim llaman sarcásticamente Disneyland al South Rim, lo que nos hizo mucha gracia.
La capa superior de la Kaibab Plateau sobre la que se asienta el North Rim está peinada por los bosques de altos pinos y “aspens”. Disfrutamos a tope los paseos atravesando esta naturaleza para alcanzar los balcones con vistas espectaculares al cañón.
No apto para cardíacos pero verdaderamente emocionante el paseo por el Bright Angel point, un trail a través de un estrecho camino con precipicios de más de 2000 metros a ambos lados del camino, y con vistas a la falla Bright Angel. Por más que se lo pedía para echar la foto, Elena no se atrevía a acercase al borde del camino y le daba pánico mirar abajo a la falla.
Nos alojamos en una cabaña de ensueño (Grand Canyon Lodge) con mobiliario hecho de pino y chimenea de gas genial imitación de una original de leña con la réplica de los tronquitos. Ubicada en un enclave natural rodeado de abetos y cuyo balcón regala vistas espectaculares a las rojas mesas de la falla. Se respira una paz increíble, es una lástima pasar sólo una noche. Ni siquiera echamos en falta la ausencia de tele…
La única pega es que el North Rim queda más alejado del río Colorado, con lo cual éste queda escondido desde aquí.
La mayor distancia del río es debida a una mayor erosión por parte del agua en este lado del cañón dada la diferencia de altura (unos 7000 pies más) lo que origina lluvias constantes. Y no hace falta que lo juren! Nos enganchó una tormenta tremenda a media excursión por el Transept Trail en la que quedamos empapados. Por suerte, vimos venir la tormenta a kilómetros de distancia mientras descargaba su furia al otro lado del cañon y corrimos a resguardarnos al refugio más cercano. Os dejamos las impactantes imágenes que acabamos de enviar al Temps del Picó, a ver si las saca el jueves por la tele!
De hecho hay un punto desde donde se divisa el Colorado river, des del Cape Royal, que está en el extremo sudeste de la placa Walhalla y ofrece unas vistas espectaculares que os dejamos a continuación.
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