jueves, 21 de julio de 2011

15 y 16 de Julio – San Francisco

PUBLICADO POR ELENA
Nos levantamos a las 5 de la madrugada para dirigirnos a San Francisco. Tiene guasa, madrugar tanto en vacaciones!!!
Edu condujo todo el camino y yo seguí durmiendo en el coche. Hasta llegar a San Francisco, fueron 3 horas de camino; Edu, durante el trayecto iba echando sorbos de agua, total, que acabó bebiéndose 1 litro y al llegar a San Francisco necesitaba con urgencia un lavabo. Como no se aguantaba más, en medio del Distrito Financiero y con el semáforo en rojo saltó del coche y me dijo que diera la vuelta a la manzana y que ya nos encontraríamos.
Pues bien, esa vuelta a la manzana se tradujo en más de 1 hora de vueltas por la ciudad sin saber dónde me encontraba y sin saber dónde estaba mi marido! Suerte de los teléfonos móviles, aquí al fin teníamos cobertura.
No reparamos en la hora punta (es lo que tiene tener la mente en vacaciones) y para entrar en San Francisco nos chupamos toda la cola de las 9h además de pagar un peaje de 6$... ¡Qué bonito volver a la ciudad! Con lo bien que se estaba en los parques naturales...

Dejando atrás otra de las aventuras de nuestro viaje, hicimos el check in en el Hotel Astoria, un hotel modesto pero con una situación inmejorable, en el Chinatown y muy cerquita del Union Square. Lo primero fue desayunar en el Starbucks y dar una vuelta el downtown. Entramos en el centro comercial de Macy’s a comprar un juego de maletas, pues la nuestra con tanto tute había perdido una rueda en el camino. También entramos en la Levi’s esperando que los precios de los vaqueros fueran más baratos que en Barcelona pero, ni de coña marinera.


Dimos un paseo por el Chinatown, ubicado en la calle Grant. Plagado de bazares y restaurantes chinos que cierran a las tantas de la noche y son el vicio de todas las mujeres (siempre encuentran algo que haga falta), es un barrio muy seguro y digno de ver. Los paseos son muy apetecibles.



A estas alturas, y con el cansancio acumulado de las pateadas por los parques naturales, decidimos hacer un tour guiado de la ciudad con el bus turístico con el fin de ir más relajados y empaparnos de un poco de historia.
El bus salió desde el Muelle Fisherman, desde donde se divisa la Isla de Alcatraz.

De San Francisco, lo más destacable es la Transamerica Pyramid, en el Distrito Financiero, el edificio más emblemático de la ciudad aunque cuando lo construyeron, los urbanistas y arquitectos pensaban que rompía con la esencia del resto de edificios.

Luego recorrimos el Civic Center dónde se encuentran los edificios públicos, entre ellos el City Hall (Ayuntamiento). Sus alrededores están rodeados de hermosos jardines, cuya estética rompen los homeless que las ocupan y hacen de ella su hogar y cama... ¿será en modo de protesta?

Pasamos por el barrio Mission, en referencia a la Misión Dolores enviada por los españoles y que fundó la ciudad. Mission es el barrio hispano de San Francisco.

No pude resistirme a hacerme una foto con el nombre de una de sus calles, juzgad vosotr@s mism@s.



Aunque fuera el barrio de los hispanos también encontramos cochazos caros.
También recorrimos el barrio Castro, cerca de Mission, que fue la vanguardia de la revolución gay en el mundo, a partir de los años 70. De todos los edificios de viviendas y comercios cuelga la bandera del Arco Iris, símbolo de la revolución homosexual.


Hay murales callejeros que homenajean al movimiento de la liberación de la mujer, temas relacionados con la revolución homosexual, etc.

Dimos un pequeño paseo por el Parque Golden Gate y Presidio, digo pequeño porque hacía muchísimo frío y no llevábamos ropa de abrigo. Este parque engloba varios kilómetros de caminos, zonas verdes y edificios culturales (había una exposición de Picasso). Dentro del parque también  se encuentra el Japanese Tea Garden. De las múltiples esculturas que encontramos en el parque os enseñamos las más divertidas; cuidado con Eduardo corazón de León!



 
Y, por fin, nos llevaron al Golden Gate, el monumento más famoso de la ciudad que se construyó en la Gran Depresión y a pesar de ello fue el puente más largo del mundo. Desafortunados fuimos ya que debido a las nubes bajas no pudimos ver el puente de San Francisco en todo su esplendor... ¡Ahora sabemos porqué llaman a San Francisco la ciudad de la niebla!
El puente mide 2.700 metros de longitud y 228 metros de altura. Se terminó de construir en el año 1937 y a la primera semana de ser inaugurado hubo el primer suicidio; de media, se tira una persona cada 15 días ¡Qué mal rollo!

Hay banderas americanas por todos sitios y esculturas patrióticas.

Aquí terminó el tour en bus que, por cierto, el conductor era argentino y nos explicó varias anécdotas como por ejemplo, que a los españoles nos llaman “los gallegos” en Argentina.
También visitamos las Painted Ladies, las famosas casas victorianas; que aparecen en numeras series y películas. Los que veíais la serie de Padres Forzosos ("Full House") os sonará enseguida. El valor de las casas estás alrededor de los 2 millones de dólares. Asequible para cualquiera, ¿verdad?
 


Para los más nostálgicos, os dejamos el link a los créditos de la serie en los que aparecen constantes giños a la ciudad (el golden gate, fisherman's wharf, la isla de Alcatraz, los cable car, la lombard street, las painted ladies y la baía de San Francisco)

Espectacular la Lombart Street, quién debió diseñar esta calle de curvas pronunciadas y jardinería impecable para que todo el mundo quiera pasar con el coche y hacerse miles de fotos. Nosotros fuimos uno de esos turistas, faltaría más.


Quedamos encantados con el restaurante Lori’s Dinner. Ambientado en los años 50, pero de verdad. Con gramolas, un coche de época dentro del local, las camareras vestidas con las ropas características, etc. Y la comida muy buena (en plan cheeseburger). Se encuentra en la 500 Sutter Street del Downtown.





En la misma calle, encontramos una concentración de coches americanos de la época del Rock & Roll.


Por la tarde, seguimos los consejos de nuestro amigo David y nos fuimos de compras al centro comercial de Wesfield y Edu arrasó con la tienda de Abercrombie & Fitch.

Antes de abandonar San Francisco para dirigirnos al siguiente destino, quisimos volver a hacer una parada en el Golden Gate para ver si lo podíamos ver entero. Aunque se veía un poco mejor, fue de nuevo misión imposible debido a la niebla... Lo dejaremos para la próxima.
Según nuestra opinión, sería una ciudad bonita para vivir ya que se respira una airé más europeo que en otras ciudades americanas.
¡Ah! Se me olvidaba comentar que nos llevamos un souvenir del Ayuntamiento San Francisco: una multa de aparcamiento de 65$. 

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